Puesta de sol en el Masai Mara

Procrastinar

Del lat. procrastināre.

1. tr. Diferir, aplazar.

El vaguear de toda la vida.

La (des)motivación, distracciones con amigos, planes, viajes, las redes sociales, el cansancio o por el motivo que sea, vamos dejando lo que tenemos que hacer para más tarde. En ocasiones, aplazarlo sale mal porque toca terminarlo con prisas, sacrificando la calidad e, incluso, dedicando tiempo fuera del horario laboral. Y el consiguiente cabreo.

Hay veces que esto puede salir bien. Aplazamos una tarea porque estamos en otra que nos renta más. Eso es priorizar, pero nuestro cerebro a veces juega al despiste y se deja llevar por la recompensa rápida, por hábitos y por sesgos:

  • La recompensa rápida que, está estudiado, nos producen las RRSS como Instagram y su scroll infinito. Nuestro cerebro lo sabe y cuando cogemos el móvil automáticamente se dispara el hábito de mirar Instagram, Twitter, Facebook o X.
  • Otro hábito puede ser el café de las 9, el desayuno de las 11 o mirar las noticias después de una daily.
  • Y nuestros sesgos. «Me da tiempo de sobra», «es poco trabajo»… Y así nuestro cerebro nos engaña y nos hace seguir un camino insospechado

¿Cómo lo consigo intento evitar?

En mi caso, y esto es muy personal, utilizo los modos del iPhone para evitar notificaciones que me distraigan.

Si necesito mucha concentración sigo el método Pomodoro: 4 rondas de 25 minutos de trabajo y 5 de descanso. Tras la cuarta ronda (2 horas en total) me tomo un descanso algo más largo. Para que los 25 minutos sean efectivos lo que hago es planificar bien las tareas que voy a realizar. Y aquí trato de tener siempre, cada día, un backlog con «historias de usuario» propias con tareas muy específicas, dividiendo todo en pequeños hitos alcanzables. Es decir, estoy utilizando metodología Agile con los tiempos de Pomodoro para «hackear» mi cerebro.

¿Y en el descanso? Un rato de «meditación», una tarea que no tenga nada que ver (teletrabajando esto es más fácil), o bien dibujo algo. Busco una distracción también «gratificante».

Como ganarle al cerebro es realmente difícil, sobretodo cuando tenemos hábitos tan marcados y que están creados y optimizados para atraparnos, utilizo una app/juego que se llama «Focus Plant». El juego consiste en conseguir agua para regar en unos terrenos y que crezcan plantas. El agua se consigue con sesiones de concentración, básicamente. Puedes complicarte, pero con la versión gratuita para utilizarlo como temporizador es genial. Con la parte del juego me distraigo y sumo a la recompensa de completar las tareas. Porque a nuestro cerebro le gusta completar tareas, generamos dopamina y esa misma dopamina, como nos hace sentir bien, nos empuja a seguir completando tareas.

Y para conseguir la determinación de realizar una tarea, practico 15 minutos de yoga cada mañana ysigo el método Wim Hof: Ejercicios de respiración y ducha fría, pero sobre esto más detalle en otro post.

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Nacido en 1977, diseñador gráfico y web desde 1998, desde hace unos años especializado en UX y UI. He pasado por diferentes proyectos y empresas, pero casi siempre de producto digital. Ahora mismo en AT Sistemas, como Consultor UX para RSI (Rural Servicios Informáticos). Padre de dos "fieras" adorables y marido. Muy del Atleti. Afición por la fotografía, el video, videojuegos, las plantas... Trato de hacer todo lo mejor que puedo.

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