Por qué a tu CEO le da igual si usas Auto Layout: la cruda realidad del Seniority
Llevo en esto desde 1998. He visto pasar el auge y caída de Flash, el skeuomorfismo, el flat design y ahora la fiebre de los Design Systems hiperatomizados. Tras más de dos décadas pegándome con píxeles, te diré una verdad incómoda: a los que firman los cheques les importa un bledo lo limpio que tengas tu archivo de Figma o si usas el último plugin de moda.
El diseño que no factura es, sencillamente, un hobby caro.
El cementerio de las buenas ideas (llegar pronto es lo mismo que llegar tarde)
A veces no es falta de talento, sino de contexto. Me pasó con Insparya. Intentamos montar un sistema de IA con visión artificial para vincular el diagnóstico con la venta de injertos capilares. Era ambicioso, era innovador y visualmente potente. Pero quizá llegamos demasiado pronto.
Esa es una cicatriz de guerra necesaria: entender que el diseño de producto no vive en una burbuja estética. Si la tecnología o el mercado no están listos para sostener tu solución, tu diseño no es eficiente, es un estorbo. Un Senior sabe cuándo frenar y cuándo empujar porque entiende el ecosistema, no solo la pantalla.
Mentoría UX: Lo que busco en un portfolio de Product Design Senior
Cuando hago mentoría a perfiles Mid que quieren dar el salto, detecto la misma «red flag» constantemente: mucho maquillaje y poca estructura.
Si veo un UI espectacular pero las decisiones de diseño se justifican con frases estándar de manual, desconecto. No me cuentes que usaste un botón azul porque transmite confianza. Enséñame el trabajo de campo. Quiero ver User Personas que no parezcan sacadas de un banco de fotos, Journeys que detecten fricciones reales y User Stories que muerdan.
Un Senior no «dibuja», justifica. Si no hay profundidad detrás de cada componente, eres un ejecutor, no un diseñador de producto.
Hablar el idioma de quien manda
A los stakeholders no hay que aburrirlos con métricas de vanidad. La clave no es obsesionarse con los números, sino dar puntos claros. Si vas a presentar datos, que sean pocos y fáciles de digerir.
El lenguaje de negocio no es hablar de KPIs complejos durante horas. Es demostrar cómo el diseño de producto eficiente va a mover la aguja. Si tu rediseño reduce las llamadas a soporte o acorta el flujo de checkout, ya tienes su atención. No les hables de heurísticas, háblales de eficiencia operativa.
El salto de «manos» a «cerebro»
Si sientes que tus propuestas se quedan en la superficie visual y que en las reuniones de estrategia eres un espectador, es hora de cambiar el enfoque. El Seniority se mide en impacto, no en píxeles.
Ayudo a diseñadores a dejar de ser herramientas de software para convertirse en piezas estratégicas de negocio. Si quieres que analicemos tu perfil y demos el salto juntos, hablemos.