Agilidad vs. Perfeccionismo: Lecciones de Product Strategy que un mono japonés nos ha dado a todos
Llevo en el sector desde 1998 y he visto de todo, pero el fenómeno de Punch, el macaco japonés que se aferra a un peluche de IKEA para no morir de soledad, es una de las mejores clases magistrales de estrategia de producto que he presenciado últimamente.
Mientras muchas corporaciones siguen atrapadas en el fango de la parálisis por análisis, IKEA ha dado una lección de agilidad de mercado que debería estudiarse en cualquier máster de UX.
La agilidad mata al perfeccionismo (y a tu competencia)
He trabajado en estructuras grandes y sé cómo funciona el juego: tienes una idea brillante, pero la burocracia la mata. Ves pasar la oportunidad y, meses después, otra empresa la ejecuta y piensas: «¡Joder, si esto lo tenía yo en la cabeza!». Esa es la diferencia entre liderar y ser un espectador.
IKEA no diseñó el peluche Djungelskog pensando en un mono abandonado. Pero cuando la narrativa orgánica del usuario explotó, reaccionaron. No esperaron a tener la campaña perfecta ni el spot de televisión de un millón de euros. Capitalizaron el momento y agotaron el stock mundial. Si diseñas pensando en procesos cerrados y no en oportunidades abiertas, estás perdiendo dinero. En proyectos como el eCommerce de Karacol Sport , la capacidad de pivotar rápido es lo que separa un éxito de un «pudo ser».
La IA como acelerador cultural: El contenido ya no te pertenece
El caso de Punch ha demostrado que las marcas que intentan regular la creatividad del usuario están muertas. La comunidad está usando IA generativa para crear vídeos de Punch entrenando Kung Fu para vengarse de su manada. Es un flujo iterativo en tiempo real.
Como diseñador de producto, esto debe entusiasmarte, no asustarte. Las marcas deben subirse a la ola de la IA, no mostrarse reactivas. Si la gente usa tu producto para algo que no habías previsto, felicidades: has dejado de ser una herramienta para ser parte de la cultura.
El ancla emocional: Por qué el Senior lee el contexto y el Junior solo el Figma
Aquí es donde separo a los diseñadores de los estrategas. El Junior se obsesiona con la rejilla y el color del botón. El Senior entiende que el producto es un ancla emocional.
Cuando un producto se establece, cualquier cambio es un drama para el usuario. Se sienten cómodos, anclados a su rutina. Por eso, si diseñas en una burbuja estética sin entender cómo la sociedad adopta emocionalmente tu trabajo, vas a fracasar. Un cambio «a mejor» puede ser rechazado si no gestionas ese hábito del usuario. El peluche de Punch no es «mejor» que su madre biológica, pero es el objeto que resuelve su carencia en ese contexto. Tu producto debe hacer lo mismo.
Lo que busco en un perfil Mid cuando hago mentoring es precisamente eso: que me expliquen por qué su solución encaja en la vida del usuario, no por qué el degradado es bonito.
Da el salto a Senior
¿Sientes que tus propuestas se quedan en lo visual y no impactan en el negocio ni en la cultura del usuario? Ayudo a perfiles Mid a convertirse en piezas estratégicas mediante mentoría 1:1 basada en mi experiencia real desde 1998.